Cada uno tiene unas necesidades calóricas distintas que pueden cambiar de un día a otro. Hoy podrías necesitar 1.700 calorías; mañana, 1.400 calorías, y pasado mañana, 2.100 calorías.

El estrés, las enfermedades, la menstruación y otros factores pueden influir en tus necesidades calóricas. El mejor consejo que puedo darte es que no te prives, come cuando tu cuerpo te diga que tiene hambre y no abuses.

Puedes utilizar la escala de valoración de hambre/saciedad que propongo, para identificar el hambre y aprender a confiar en tu cuerpo para saber cuándo debes comer.

Es también un instrumento útil para identificar la saciedad y aprender cómo alimentar tu cuerpo. Te ayudará a consumir una cantidad moderada de comida y te impedirá sobrealimentar tu cuerpo y engordar.
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Te recomiendo que lleves registros de hambre/saciedad durante un mínimo de dos semanas para identificar qué es una alimentación moderada para ti y experimentar cómo es sentirte «satisfecho».

Escala de valoración de hambre/saciedad:

10. Absolutamente repleto, a reventar.

9. Tan lleno que empieza a dolerme el estómago.

8. Muy lleno e hinchado.

7. Empiezas a sentirte incómodo.

6. Ligero exceso.

5. Satisfecho del todo.

4. Primer síntoma de que tu cuerpo necesita comida.

3. Síntomas claros de que necesitas comer.

2. Muy hambriento, irritable.

1. Hambre extrema, mareos.

Si de veras quieres alimentar a tu cuerpo y no tus células grasas y estabilizar tu peso, adiéstrate lentamente para comer con moderación y deja de comer a partir del nivel 5.

Cada vez que comas en un punto por encima del nivel 5, lo harás en exceso. Si empiezas a comer en el nivel 3 y alcanza el nivel 8, lo harás en exceso.

Si empiezas a comer en el nivel 5, no tienes hambre y tu cuerpo no necesita calorías, cualquier cosa que comas estará de más. Las personas toman de tres a cuatro comidas al día, y generalmente en un nivel 7-8. Y ahora, en estas navidades pasadas la mayoría de la gente a alcanzado niveles de 9 muchas veces e incluso 10… o 12??? en alguna ocasión.

Están acostumbradas a comer hasta notarse «llenos», no hasta sentirse «satisfechos». Si te sientes lleno, estarás llenando tus células grasas y no conseguirás adelgazar nunca.

Marta estaba dispuesta a eliminar la palabra «llena» de su vocabulario. En sus esfuerzos por dejar de comer en el nivel 5, descubrió que la visualización era una fuerza de disuasión excelente.

Como me dijo en cierta ocasión, «Si quiero repetir de pasta, cierro los ojos y me imagino el siguiente puñado de tallarines bajando por el esófago, digiriéndose en el estómago, siendo absorbido por el flujo sanguíneo y transformándose en un horrible glóbulo de grasa.

Entonces las enzimas lipogénicas lo recogen y lo llevan a una célula grasa situada en el interior de mi muslo izquierdo». Bueno, es una imagen muy gráfica y parece que le dio muy buenos resultados.

Existen otras técnicas además de la visualización que pueden ayudarte a detenerte en el nivel 5, prevenir la alimentación excesiva y evitar la activación de tus células grasas.

Puede que seas un miembro del «Club de rebañadoras de platos», incluso puedes que seas su presidenta.

Si tu objetivo es siempre rebañar el plato, y pierdes la conciencia desde que toma el primer bocado hasta que termina de limpiar el plato con un trozo de pan, prueba lo siguiente:

  • Divide la comida de tu plato en dos mitades.
  • Come una mitad.
  • Retira el plato y espera dos minutos.
  • Identifica si estás en el nivel 5.
  • Decide si necesitas comer más.
  • Si necesitas comer más, divide el resto en dos mitades y repite los pasos anteriores.
Estos pasos han sido útiles para muchas de mis clientes, pero, como ocurre con cualquier técnica, deben responder a tus necesidades para tener adelgazar con éxito.

Para Marta, con su actitud de «lo que hay en el plato irá a mi estómago», no dio resultado.

Los modificó un poco para adaptarlos a sus necesidades. En lugar de dividir la comida del plato en dos mitades, dividía la comida que se serviría normalmente en el plato por la mitad. Después de comerse la media porción que había en el plato, identificaba cómo se sentía su cuerpo y decidía si debía servirse más para sentirse «satisfecho».

Si te cuesta dejar comida en el plato, no estás solo. Nos han acostumbrado desde la infancia a dejar el plato bien limpio.

No nos daban postre ni nos dejaban levantarnos de la mesa a menos que dejáramos el plato vacío. Nos recordaban constantemente los niños que pasaban hambre en el mundo, y hoy seguimos sintiéndonos culpables por tener que tirar comida.

Vaya a parar a tu estómago o al cubo de la basura, esa comida no llegará a los niños hambrientos que la necesitan.

Si comes como si quisieras batir el récord mundial de velocidad, lo más probable es que te excedas y entres en sobrepeso.

Cuando se come deprisa, las papilas gustativas no quedan satisfechas, y se supera el nivel 5 sin darse cuenta.

Algunos expertos en control de peso recomiendan emplear de veinte a treinta minutos para comer.

Tal como lo interpretó Marta, « ¡Magnífico, tengo treinta minutos para comer todo lo que pueda!». Obviamente, no entendió el mensaje. Si comes deprisa y crees que disminuir la velocidad te será provechoso, aquí te dejo algunas sugerencias:

  • Deja el plato sobre la mesa (en lugar de acercártelo a la boca para devorar la comida).
  • Divide la comida en porciones más pequeñas.
  • Deja el tenedor entre dos bocados.
  • Mastica despacio y a conciencia.
  • Toma agua con la comida (no dificultará tu digestión).
  • Intenta comer con gente e inicia una conversación interesante, pues mientras hablas no puedes comer.
Si has probado estas sugerencias sin éxito, conviértelas en un desafío. Si comes con alguien que lo hace despacio, trata de tardar más tiempo que tu comensal. Puede resultar muy complicado al principio, pero a algunas de mis clientes les ha dado resultado y han conseguido no subir su peso.

Marta comprobó que comer más despacio en combinación con la «teoría del puño» le era muy útil para determinar la cantidad de comida adecuada para ella. Supuestamente, su estómago tiene el tamaño de su puño. Ya sé que es difícil de creer, dada la cantidad de comida que engullimos en Navidad y en otras festividades, pero el estómago tiene una asombrosa capacidad de dilatación. Martha comparaba la cantidad de comida que iba a ingerir con el tamaño de su puño y averiguaba cuál era la cantidad «satisfactoria» para ella.

Aquí tienes una lista de algunas otras técnicas que pueden serte útiles:

  • Toma raciones más pequeñas (¿para qué tentarte?).
  • Utiliza un plato más pequeño.
  • Deja una pequeña cantidad de comida en el plato.
  • No dejes las fuentes de comida sobre la mesa.
  • Siéntate mientras comes.
  • Come sólo en un espacio destinado para ello.
  • No lleves pantalones o faldas con cintura de goma elástica (cuanto más pueda ensancharse, más comerás).
  • Lávate los dientes inmediatamente después de comer para poner fin a la comida.
Un banquete ocasional no arruinará tus esfuerzos en tu labor de adelgazar. De hecho, es perfectamente «normal» excederse de vez en cuando.

Tus células grasas sólo se conectan cuando comes de más con frecuencia, o sea si estas siguiendo una dieta para adelgazar es bueno que de vez en cuando 1 vez por semana te des un pequeño atracón, así conseguirás que tu cuerpo queme más grasa y adelgazarás más rápido en los días posteriores.

En Navidad, puede que se salgas por completo de la tabla y te sitúes en un nivel 12. No has estropeado nada… pero trata de mantenerte en el nivel 5 en la siguiente comida.

Determinadas personas se permiten comer en exceso si han hecho ejercicio ese día. Ya sabes que el ejercicio elimina la grasa si se hace como se tiene que hacer.

Si hoy haces ejercicios para perder peso y por la noche comes hasta un nivel 9, lo único que conseguirás es recuperar lo que has perdido.

Si te comes una caja de galletas de aperitivo, y luego haces los ejercicios para adelgazar para eliminar calorías, tan sólo perderás el peso que has ganado con el paquete de galletas. No apreciarás cambio alguno en el peso de tu cuerpo.

El abuso de comida y el ejercicio para bajar de peso no son una pareja compatible a la hora de adelgazar con éxito.

Esta estrategia de alimentar el cuerpo es difícil de realizar, pero es importantísima. Ya puedes tomar alimentos sanos, comer cuando tienes hambre y hacer ejercicios regularmente, pero si comes en exceso, almacenarás constantemente y no desconectarás y no adelgazarás de un modo permanente.

Ahora que dispones de alguna información necesaria para alimentar tu cuerpo, no tus células grasas, llevemos esta estrategia a la práctica...y empieza a adelgazar desde hoy mismo.

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