Cómo Adelgazar Siguiendo tus Ritmos Diarios. Parte 2
Fecha: 07/01/08
Una comida para reanimar
Te has encontrado magníficamente toda la mañana porque el desayuno y el tentempié de media mañana se han ajustado a tus ritmos biológicos.
Ahora empiezas otra vez a sentirte hambriento y con miedo a no conseguir adelgazar. Antes de que el azúcar de la sangre y la serotonina desciendan demasiado, hay que volver a dar impulso a esos ritmos.
Cada una de las cinco mini comidas del día es importante para el cuerpo y la mente y te ayudarás a mantener, a adelgazar y a conseguir tu figura ideal, pero es al mediodía cuando todos los procesos metabólicos funcionan al más alto de los niveles posibles; de ahí que la comida eleve los ánimos, la energía y la productividad durante el resto del día. A veces el cuerpo te pedirá proteínas, de manera que la comida puede consistir en un sándwich de pechuga de pollo o un pepito de ternera.
Sin embargo, es muy probable que casi siempre te pida carbohidratos por los efectos calmantes que tiene la serotonina.
Si tal es el caso, esta comida energizante consistiría sobre todo en carbohidratos, verduras y posiblemente un poco de grasa. Si comes demasiadas proteínas con los carbohidratos, no conseguirá propulsar la serotonina porque la proteína compite y... gana.
–La verdad es que he hecho caso de los antojos y he comido pasta con salsa de tomate casi todos los días a la hora de comer, pero al cabo de media hora me embarga una especie de modorra en lugar del esperado acceso de energía de la tarde.
Marta no estaba nada convencida de que las féculas fueran esas compañeras para toda la vida. La razón de que sus comidas a base de pasta no dieran la esperada explosión de energía resultó ser la cantidad que ingería. Marta ponía ante sí un plato que parecía una cordillera, y en lugar de trepar por ella, se la comía entera.
Comer en exceso sobrecarga el cerebro. Si comes en exceso a la hora de la comida (aunque casi todo sean carbohidratos), el cerebro entra en sobrecarga y la sangre es desviada hacia el estómago para llevar a cabo el largo proceso digestivo.
El suministro de azúcar y de nutrientes al cerebro queda interrumpido, y en consecuencia, tampoco a ti te llega energía.
Si, en lugar de ello, atiendes a tus antojos y nutres tu cuerpo con cantidades moderadas a la hora de la comida, el pronóstico para la tarde sería: «pensamiento claro y despejado para el resto del día; disposición de ánimo sin atisbos de marejada». Si comieras en exceso o se saltara la comida, el pronóstico para la tarde sería: «pensamiento encapotado para el….
Comer para vencer el bajón de las 15.30
A medida que transcurre el día y llega la tarde, empiezas otra vez a sentir hambre, los ánimos y la energía están necesitados de un nuevo impulso.
En algún momento entre las 14.00 y las 16.00 horas aparece el infame bajón de la tarde y entonces experimentamos un decaimiento de ánimo, de energía y de productividad. Algunos crono biólogos (expertos en ritmos biológicos) creen que todos estamos biológicamente concebidos para dormir una siesta por las tardes.
Muchas culturas hacen la siesta, y en esas horas cesa toda actividad. A muchos de nosotros, cuando viajamos al extranjero, nos cuesta entender esta práctica y nos llevamos un chasco al ver que se limitan los horarios comerciales. Estas culturas, sin embargo, no padecen los problemas de obesidad que nosotros tenemos, como tampoco es alto su riesgo de contraer enfermedades relacionadas con el estrés.
Nuestros horarios de trabajo nos impiden hacer la siesta, de manera que para superar el mal rato tomamos alguna pastilla estimulante o cafeína y azúcar. Algunas pastillas para adelgazar tienen sustancias que te activan y te mantienen en plena forma durante todo el día.
Desde luego que incrementan la energía, pero por un breve espacio de tiempo después del cual la energía desciende aún más que antes de ingerir el azúcar y la cafeína.
Tanto si el bajón de la tarde es un mensaje de nuestro reloj biológico para que durmamos siesta como si no, lo cierto es que tienen lugar ciertos cambios en las sustancias químicas del cerebro que efectivamente reducen la energía y estimulan los antojos por determinados alimentos.
Estos cambios explican por qué por la tarde somos dadas a gastar en chocolate más dinero que en ningún otro momento del día.
La razón principal de esta necesidad urgente de chocolate a esas horas es otra sustancia química del cerebro femenino: la galanina. No se inquiete; ¡es la última! Hacia el final de la tarde, el cerebro libera galanina, y a ti se te abre el apetito por los alimentos ricos en grasas.
La galanina estimula los antojos de grasa y el almacenamiento de grasa en las células correspondientes y es un impedimento a la hora de adelgazar.
– ¿Por qué diantre querría yo que mi cerebro hiciera algo así? No quiero tener antojos de grasa y desde luego no quiero almacenar grasa ni aumentar de peso.
Pues bien, tu cerebro tiene ideas propias y un motivo para todo lo que hace. La explicación se encuentra una vez más en el mecanismo de supervivencia.
El metabolismo y las necesidades calóricas descienden de manera importante por la tarde, y con la galanina el cerebro aprovecha esta oportunidad para almacenar tanta grasa como sea posible en previsión de una hambruna.
Los poderes que controlan el apetito son vastos y fuertes. No puedes impedir que se libere galanina (lo siento, aún no existen píldoras o pastillas antigalanina, aunque hay laboratorios que trabajan en ello), como tampoco puede oponer resistencia a los antojos de grasa, pero satisfaciéndolos de inmediato con una pequeña cantidad y haciendo ejercicios para adelgazar puede contribuir a mejorar tu peso.
Si satisfaces el antojo con una cantidad muy pequeña de grasa, la galanina se sentirá como si hubiera conseguido su objetivo y se retirará de buena gana hasta el día siguiente por la tarde. Pero si intenta resistirse a los antojos de grasa, la galanina será liberada con toda su fuerza y tendrás más antojo de grasa en lo queda de día.
Así pues, ¿cuál es la mejor manera de vencer el bajón de la tarde y con ello no engordar? De nuevo se trata de lo que a ti se te antoje, pero basándonos en el estado de la química cerebral por la tarde bastará con un poco de azúcar, un poco de fécula y un poco de grasa….
Azúcar: Para conseguir el rápido acceso de energía que necesitas para salir del bajón.
Fécula: Para mantener la energía positiva lo que queda de día.
Grasa: Para responder a las demandas de la galanina y también para incrementar las endorfinas y con ellas elevar el ánimo.
(Algunos ejemplos de tentempiés adecuados para la tarde son: un bollo de salvado o de pasas, un trozo de chocolate con un par de crackers, o la mitad de un panecillo con crema de queso y un vaso de zumo de naranja.)
La galanina y las endorfinas trabajan al unísono. La galanina estimula los antojos de grasa y cuando hemos ingerido la grasa las endorfinas nos recompensan por haber tomado tan sabia decisión haciéndonos sentir bien. Cuando respondemos a los antojos de grasa comiendo una pequeña cantidad aparece un estado de ánimo positivo y desaparece el antojo.
Otro efecto beneficioso del tentempié a última hora de la tarde es que reduce los antojos y a la vez la cantidad de comida que necesitas por la noche. No llegarás a casa muriéndote de hambre y no tendrás por qué ir directo a la cocina.
El cuerpo y el cerebro en realidad no necesitan ningún aporte de combustible después de las 18.00, y por lo tanto la cena es la comida menos importante del día. Sólo si estás realizando ejercicios fuertes con pesas necesitarás ingerir proteínas a todas horas.
Por la noche, las sustancias químicas del cerebro que estimulan el metabolismo fichan la salida en el reloj y las sustancias químicas inductoras del sueño se presentan al trabajo. Ni el cuerpo ni el cerebro necesitan mucho alimento por la noche.
Es la oportunidad perfecta para ingerir otros alimentos saludables, alimento que te ayuden a controlar la dieta para adelgazar que estás llevando como ricos en proteínas junto y productos lácteos.
¡Naturalmente, las verduras pueden y deben comerse a cualquier hora del día! Recuerda: lo más importante es que prestes atención a los mensajes alimentarios si quieres adelgazar o mantener tu peso de una forma mucho más efectiva. Si el mensaje de la tarde es comer yogur, o el mensaje de la cena es comer pasta, ¡cómelos!
Esta es la rutina de alimentación óptima que el cuerpo, de un modo natural, querrá seguir. Es la que se adapta a los biorritmos diarios y los complementa, ingiriendo los alimentos adecuados en los momentos oportunos. Es uno de los principios claves en una buena dieta que te ayude a adelgazar de una vez por todas.
Si quieres aprender mucho más y adelgazar con Éxito de una forma rápida y efectiva… nuestro programa de adelgazamiento es perfecto para ti. También si tienes alguna idea interesante que te guste compartir con nosotros o cualquier pregunta que te surja puedes utilizar la sección de comentarios, me encantaría poder responderte personalmente.
Te has encontrado magníficamente toda la mañana porque el desayuno y el tentempié de media mañana se han ajustado a tus ritmos biológicos.
Ahora empiezas otra vez a sentirte hambriento y con miedo a no conseguir adelgazar. Antes de que el azúcar de la sangre y la serotonina desciendan demasiado, hay que volver a dar impulso a esos ritmos.
Cada una de las cinco mini comidas del día es importante para el cuerpo y la mente y te ayudarás a mantener, a adelgazar y a conseguir tu figura ideal, pero es al mediodía cuando todos los procesos metabólicos funcionan al más alto de los niveles posibles; de ahí que la comida eleve los ánimos, la energía y la productividad durante el resto del día. A veces el cuerpo te pedirá proteínas, de manera que la comida puede consistir en un sándwich de pechuga de pollo o un pepito de ternera.
Sin embargo, es muy probable que casi siempre te pida carbohidratos por los efectos calmantes que tiene la serotonina.
Si tal es el caso, esta comida energizante consistiría sobre todo en carbohidratos, verduras y posiblemente un poco de grasa. Si comes demasiadas proteínas con los carbohidratos, no conseguirá propulsar la serotonina porque la proteína compite y... gana.
–La verdad es que he hecho caso de los antojos y he comido pasta con salsa de tomate casi todos los días a la hora de comer, pero al cabo de media hora me embarga una especie de modorra en lugar del esperado acceso de energía de la tarde.
Marta no estaba nada convencida de que las féculas fueran esas compañeras para toda la vida. La razón de que sus comidas a base de pasta no dieran la esperada explosión de energía resultó ser la cantidad que ingería. Marta ponía ante sí un plato que parecía una cordillera, y en lugar de trepar por ella, se la comía entera.
Comer en exceso sobrecarga el cerebro. Si comes en exceso a la hora de la comida (aunque casi todo sean carbohidratos), el cerebro entra en sobrecarga y la sangre es desviada hacia el estómago para llevar a cabo el largo proceso digestivo.
El suministro de azúcar y de nutrientes al cerebro queda interrumpido, y en consecuencia, tampoco a ti te llega energía.
Si, en lugar de ello, atiendes a tus antojos y nutres tu cuerpo con cantidades moderadas a la hora de la comida, el pronóstico para la tarde sería: «pensamiento claro y despejado para el resto del día; disposición de ánimo sin atisbos de marejada». Si comieras en exceso o se saltara la comida, el pronóstico para la tarde sería: «pensamiento encapotado para el….
Comer para vencer el bajón de las 15.30
A medida que transcurre el día y llega la tarde, empiezas otra vez a sentir hambre, los ánimos y la energía están necesitados de un nuevo impulso.
En algún momento entre las 14.00 y las 16.00 horas aparece el infame bajón de la tarde y entonces experimentamos un decaimiento de ánimo, de energía y de productividad. Algunos crono biólogos (expertos en ritmos biológicos) creen que todos estamos biológicamente concebidos para dormir una siesta por las tardes.
Muchas culturas hacen la siesta, y en esas horas cesa toda actividad. A muchos de nosotros, cuando viajamos al extranjero, nos cuesta entender esta práctica y nos llevamos un chasco al ver que se limitan los horarios comerciales. Estas culturas, sin embargo, no padecen los problemas de obesidad que nosotros tenemos, como tampoco es alto su riesgo de contraer enfermedades relacionadas con el estrés.
Nuestros horarios de trabajo nos impiden hacer la siesta, de manera que para superar el mal rato tomamos alguna pastilla estimulante o cafeína y azúcar. Algunas pastillas para adelgazar tienen sustancias que te activan y te mantienen en plena forma durante todo el día.
Desde luego que incrementan la energía, pero por un breve espacio de tiempo después del cual la energía desciende aún más que antes de ingerir el azúcar y la cafeína.
Tanto si el bajón de la tarde es un mensaje de nuestro reloj biológico para que durmamos siesta como si no, lo cierto es que tienen lugar ciertos cambios en las sustancias químicas del cerebro que efectivamente reducen la energía y estimulan los antojos por determinados alimentos.
Estos cambios explican por qué por la tarde somos dadas a gastar en chocolate más dinero que en ningún otro momento del día.
La razón principal de esta necesidad urgente de chocolate a esas horas es otra sustancia química del cerebro femenino: la galanina. No se inquiete; ¡es la última! Hacia el final de la tarde, el cerebro libera galanina, y a ti se te abre el apetito por los alimentos ricos en grasas.
La galanina estimula los antojos de grasa y el almacenamiento de grasa en las células correspondientes y es un impedimento a la hora de adelgazar.
– ¿Por qué diantre querría yo que mi cerebro hiciera algo así? No quiero tener antojos de grasa y desde luego no quiero almacenar grasa ni aumentar de peso.
Pues bien, tu cerebro tiene ideas propias y un motivo para todo lo que hace. La explicación se encuentra una vez más en el mecanismo de supervivencia.
El metabolismo y las necesidades calóricas descienden de manera importante por la tarde, y con la galanina el cerebro aprovecha esta oportunidad para almacenar tanta grasa como sea posible en previsión de una hambruna.
Los poderes que controlan el apetito son vastos y fuertes. No puedes impedir que se libere galanina (lo siento, aún no existen píldoras o pastillas antigalanina, aunque hay laboratorios que trabajan en ello), como tampoco puede oponer resistencia a los antojos de grasa, pero satisfaciéndolos de inmediato con una pequeña cantidad y haciendo ejercicios para adelgazar puede contribuir a mejorar tu peso.
Si satisfaces el antojo con una cantidad muy pequeña de grasa, la galanina se sentirá como si hubiera conseguido su objetivo y se retirará de buena gana hasta el día siguiente por la tarde. Pero si intenta resistirse a los antojos de grasa, la galanina será liberada con toda su fuerza y tendrás más antojo de grasa en lo queda de día.
Así pues, ¿cuál es la mejor manera de vencer el bajón de la tarde y con ello no engordar? De nuevo se trata de lo que a ti se te antoje, pero basándonos en el estado de la química cerebral por la tarde bastará con un poco de azúcar, un poco de fécula y un poco de grasa….
Azúcar: Para conseguir el rápido acceso de energía que necesitas para salir del bajón.
Fécula: Para mantener la energía positiva lo que queda de día.
Grasa: Para responder a las demandas de la galanina y también para incrementar las endorfinas y con ellas elevar el ánimo.
(Algunos ejemplos de tentempiés adecuados para la tarde son: un bollo de salvado o de pasas, un trozo de chocolate con un par de crackers, o la mitad de un panecillo con crema de queso y un vaso de zumo de naranja.)
La galanina y las endorfinas trabajan al unísono. La galanina estimula los antojos de grasa y cuando hemos ingerido la grasa las endorfinas nos recompensan por haber tomado tan sabia decisión haciéndonos sentir bien. Cuando respondemos a los antojos de grasa comiendo una pequeña cantidad aparece un estado de ánimo positivo y desaparece el antojo.
Otro efecto beneficioso del tentempié a última hora de la tarde es que reduce los antojos y a la vez la cantidad de comida que necesitas por la noche. No llegarás a casa muriéndote de hambre y no tendrás por qué ir directo a la cocina.
El cuerpo y el cerebro en realidad no necesitan ningún aporte de combustible después de las 18.00, y por lo tanto la cena es la comida menos importante del día. Sólo si estás realizando ejercicios fuertes con pesas necesitarás ingerir proteínas a todas horas.
Por la noche, las sustancias químicas del cerebro que estimulan el metabolismo fichan la salida en el reloj y las sustancias químicas inductoras del sueño se presentan al trabajo. Ni el cuerpo ni el cerebro necesitan mucho alimento por la noche.
Es la oportunidad perfecta para ingerir otros alimentos saludables, alimento que te ayuden a controlar la dieta para adelgazar que estás llevando como ricos en proteínas junto y productos lácteos.
¡Naturalmente, las verduras pueden y deben comerse a cualquier hora del día! Recuerda: lo más importante es que prestes atención a los mensajes alimentarios si quieres adelgazar o mantener tu peso de una forma mucho más efectiva. Si el mensaje de la tarde es comer yogur, o el mensaje de la cena es comer pasta, ¡cómelos!
Esta es la rutina de alimentación óptima que el cuerpo, de un modo natural, querrá seguir. Es la que se adapta a los biorritmos diarios y los complementa, ingiriendo los alimentos adecuados en los momentos oportunos. Es uno de los principios claves en una buena dieta que te ayude a adelgazar de una vez por todas.
Si quieres aprender mucho más y adelgazar con Éxito de una forma rápida y efectiva… nuestro programa de adelgazamiento es perfecto para ti. También si tienes alguna idea interesante que te guste compartir con nosotros o cualquier pregunta que te surja puedes utilizar la sección de comentarios, me encantaría poder responderte personalmente.




