¿Tienes problemas para perder peso, a pesar de los gastos interminables y las horas en el gimnasio? Muchas personas se quejan de que, independientemente de todo el tiempo que gastan en la máquina de correr del gimnasio o en la máquina de remo, que todavía no pueden perder peso. ¿Qué sucede?

En primer lugar, no hay necesidad de que le temas a tu báscula todas las mañana cuando te pesas.

Mejor y menos emocionalmente perjudicial forma de mantenerse en forma es pensar en términos de balance de energía.

Te explicaré claramente en qué consiste tu balance de enegía para que te sea más facil perder ese peso que tanto deseas.
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Tu balance de energía es básicamente una cuestión de tu aporte de energía (lo que estás comiendo) frente a tu producción de energía (la cantidad de calorías que estás quemando ese día).

El balance de energía es la clave para perder peso. Es importante para ti estar al tanto de lo que estás comiendo, en comparación con tu nivel de actividad. El balance de energía puede ser visto como un saldo positivo frente a un saldo negativo.

Cuando tienes un balance energético positivo, o sea cuando estás comiendo más que la energía que gastas (es decir, calorías) vas a incrementar tu peso. Este exceso de energía se almacena en el organismo para su uso posterior… que básicamente equivale a un aumento de peso.

La obesidad se producirá si tienes un alto saldo positivo de energía.

Cuando al contrario tienes un balance negativo de energía, o sea, en este caso, estás comiendo menos comida que energía que gastas vas a quemar más calorías de grasas y por lo tanto vas a conseguir perder peso.

Tu cuerpo utilizará su propia energía almacenada para cubrir la diferencia… lo que se traduce en la pérdida de peso.

Si deseas mantener su peso actual, la cantidad de calorías que consumes debe igualarse en la medida de lo posible a lo que gastas diariamente de energía o sea a tu gasto calórico diario de energía.

Recuerda: No solo vas a quemar calorías cuando haces ejercicios. También quemas calorías por respirar, digerir, el mantenimiento de tu cuerpo para otros procesos, e incluso cuando ¡estas leyendo este artículo!

Mira por lo tanto tu consumo de energía y los alimentos que estás comiendo.

Para tomar el control de tu balance energético, considera estas tres preguntas:

¿Qué estás comiendo? Observa los alimentos que sueles comer diariamente e intenta sustituirlos poco a poco por otros con menos calorías: verduras, frutas, granos enteros, pollo al horno o asado, etc.

¿Por qué estás comiendo? El aburrimiento es una de las principales causas del exceso.

Si ves continuamente alimentos delante de ti tu impulso por ellos crecerá y caerás en la tentación de probarlos. Evita ver comida durante el día.

Picando mientras ves la televisión es otra causa que lleva a un exceso de calorías. Intenta evitar picar entre horas cuando ves la televisión prueba con hacer un poco de ejercicio en vez de quedarte sentado.

¿Cuando estás comiendo? Con frecuencia la gente come porque es "hora de comer" y no porque están realmente hambrientos.

En los compromisos sociales hay platos de comida por todas partes y también muchos aperitivos que te quitan el sentido, que pueden comprometer tu figura.

Si lo quieres es perder peso, trata de determinar si realmente tienes hambre antes de llegar a alguna de esas reuniones sociales o cuando llega la hora del almuerzo, merienda o cena.

Al tomar esto en consideración te será más fácil obtener un control sobre tus hábitos alimenticios y perder el peso que deseas.