¿Necesitas Ayuda para Perder Peso Eficazmente? ¡La Necesito...! Parte 1
Fecha: 15/01/08
Sin duda, tus sentimientos con respecto a tu peso y tu cuerpo han sido influidos por la presión social a favor de la delgadez y por la industria dietética. Puede resultarte complicado perder ese peso que siempre deseas.
Rellena este cuestionario para descubrir los efectos de esta influencia en tus sentimientos, actitudes y conductas: (SI o NO)
1. Me peso todos los días.
2. Mi peso determina mis sentimientos hacia mí mismo.
3. Cuando descubro que he ganado medio kilo, siento pánico.
4. Quiero perder peso rápidamente.
5. Mi peso me impide alcanzar otros objetivos en mi vida. 6. Quiero perder peso para mi marido o compañero.
7. Quiero perder peso para un acontecimiento próximo.
8. Quiero conseguir el cuerpo «ideal».
9. Evito los espejos y mi reflejo en las ventanas.
10. Me siento deprimido cuando hojeo revistas de moda.
11. Evito los actos sociales debido a mi peso.
12. Mi cuerpo me disgusta.
Cuanto más elevado sea el número de aseveraciones a las que ha contestado «sí», más debes desprogramar la «mentalidad de dieta» y la influencia de la sociedad, más debes concentrarte en prepararte psicológicamente para un cambio de estilo de vida eficaz.
La mayoría de las personas responden sí de un 50 % a un 100 % de las aseveraciones, de modo que, si éste es tu caso, no estás solo.
La presión social a favor de la delgadez y el cuerpo ideal ha inculcado en la mayoría de las personas una imagen corporal negativa y una mentalidad de dieta.
Has de estar dispuesto a olvidarte de la báscula
La báscula no te dice cuánto músculo y cuánta grasa tienes; sólo te dice cuánto pesa todo tu cuerpo: músculo, grasa, huesos y órganos.
Es imposible calcular cuánta grasa has perdido y cuánto músculo has ganado.
La báscula puede arruinar tus esfuerzos. Si descubres que has ganado un kilo, te deprime y comes. Si descubres que ha perdido un kilo, te alegra y comes para recompensarte.
Lo mires como lo mires, las cifras de la báscula pueden inducirte a comer.
Yo ni siquiera tengo una báscula en mi consulta. Cuando mis clientes vienen a verme por primera vez, echan un rápido vistazo a la estancia y preguntan: «Bueno, ¿dónde está la báscula? ¿En el armario?».
Cuando les digo que no tengo ninguna, se quedan sorprendidos y, a veces, un poco molestas: « ¿Quiere decir que ayer ayuné todo el día para nada?». Eso es lo que te hace la báscula. Hazte un favor y tira la báscula o déjala en el "desván", al menos durante los próximos tres meses.
No permitas que las cifras de la báscula determinen tus sentimientos hacia ti mismo.
Si compruebas que no puedes desprenderte de la báscula, no te pese más de una vez por semana y desarrolla una relación intelectual, en lugar de emocional, con tu báscula.
Ten presente esto:
Si quieres perder peso con rapidez, puedes acompañar a tu dieta con pastillas para a adelgazar.
Una dieta tradicional puede prometer una pérdida de peso rápida, pero también garantizará una ganancia de peso rápida.
Si quieres perder peso de forma permanente, prepárate para una serie de cambios naturales y lentos en tus hábitos de alimentación y en tu cuerpo.
Puede que hayas oído que perder «medio kilo o un kilo por semana es una pérdida de peso segura». «Segura» significa que probablemente no dañará tu salud. «Segura» no significa permanente; lenta significa permanente.
Debes determinar si el peso cumple un cometido especial en tu vida
Para algunas personas, su peso es una herramienta muy útil para impedirles alcanzar determinados objetivos.
Tras luchar contra su peso durante nueve años, Marta llegó a la conclusión de que su peso le proporcionaba una vida fácil y sin complicaciones. Mientras pesara demasiado, sentía que no tendría que desarrollar otras áreas de su vida como una profesión, la familia y la educación.
Su peso era un pretexto para no experimentar los éxitos y fracasos de la vida. Tan pronto como Marta admitió y afrontó esos aspectos, dejó de necesitar su peso y pudo perder peso con una buena dieta (junto a algunas pastillas para adelgazar)o plan de adelgazamiento.
Parte 2 del artículo sobre ¿Necesitas Ayuda para Perder Peso Eficazmente? ¡La Necesito...!
Rellena este cuestionario para descubrir los efectos de esta influencia en tus sentimientos, actitudes y conductas: (SI o NO)
1. Me peso todos los días.
2. Mi peso determina mis sentimientos hacia mí mismo.
3. Cuando descubro que he ganado medio kilo, siento pánico.
4. Quiero perder peso rápidamente.
5. Mi peso me impide alcanzar otros objetivos en mi vida. 6. Quiero perder peso para mi marido o compañero.
7. Quiero perder peso para un acontecimiento próximo.
8. Quiero conseguir el cuerpo «ideal».
9. Evito los espejos y mi reflejo en las ventanas.
10. Me siento deprimido cuando hojeo revistas de moda.
11. Evito los actos sociales debido a mi peso.
12. Mi cuerpo me disgusta.
Cuanto más elevado sea el número de aseveraciones a las que ha contestado «sí», más debes desprogramar la «mentalidad de dieta» y la influencia de la sociedad, más debes concentrarte en prepararte psicológicamente para un cambio de estilo de vida eficaz.
La mayoría de las personas responden sí de un 50 % a un 100 % de las aseveraciones, de modo que, si éste es tu caso, no estás solo.
La presión social a favor de la delgadez y el cuerpo ideal ha inculcado en la mayoría de las personas una imagen corporal negativa y una mentalidad de dieta.
Has de estar dispuesto a olvidarte de la báscula
La báscula no te dice cuánto músculo y cuánta grasa tienes; sólo te dice cuánto pesa todo tu cuerpo: músculo, grasa, huesos y órganos.
Es imposible calcular cuánta grasa has perdido y cuánto músculo has ganado.
La báscula puede arruinar tus esfuerzos. Si descubres que has ganado un kilo, te deprime y comes. Si descubres que ha perdido un kilo, te alegra y comes para recompensarte.
Lo mires como lo mires, las cifras de la báscula pueden inducirte a comer.
Yo ni siquiera tengo una báscula en mi consulta. Cuando mis clientes vienen a verme por primera vez, echan un rápido vistazo a la estancia y preguntan: «Bueno, ¿dónde está la báscula? ¿En el armario?».
Cuando les digo que no tengo ninguna, se quedan sorprendidos y, a veces, un poco molestas: « ¿Quiere decir que ayer ayuné todo el día para nada?». Eso es lo que te hace la báscula. Hazte un favor y tira la báscula o déjala en el "desván", al menos durante los próximos tres meses.
No permitas que las cifras de la báscula determinen tus sentimientos hacia ti mismo.
Si compruebas que no puedes desprenderte de la báscula, no te pese más de una vez por semana y desarrolla una relación intelectual, en lugar de emocional, con tu báscula.
Ten presente esto:
- El peso puede oscilar hasta un máximo de 2,5 kilos al día debido a las fluctuaciones normales en el equilibrio acuoso de tu cuerpo.
- Si estás en la fase premenstrual, siendo mujer, o has tomado una comida rica en sal, el peso excedente puede ser el peso del agua.
- El peso que marca la báscula no te indica tu masa de grasa (IGC) ni tu masa muscular.
- El músculo pesa más que la grasa. Si haces ejercicio y ganas un kilo de músculo y pierde un kilo de grasa la báscula no se inmutará, pero su cuerpo sí.
- Fíjate en cómo te sienta la ropa y en tu aspecto en el espejo.
Si quieres perder peso con rapidez, puedes acompañar a tu dieta con pastillas para a adelgazar.
Una dieta tradicional puede prometer una pérdida de peso rápida, pero también garantizará una ganancia de peso rápida.
Si quieres perder peso de forma permanente, prepárate para una serie de cambios naturales y lentos en tus hábitos de alimentación y en tu cuerpo.
Puede que hayas oído que perder «medio kilo o un kilo por semana es una pérdida de peso segura». «Segura» significa que probablemente no dañará tu salud. «Segura» no significa permanente; lenta significa permanente.
Debes determinar si el peso cumple un cometido especial en tu vida
Para algunas personas, su peso es una herramienta muy útil para impedirles alcanzar determinados objetivos.
Tras luchar contra su peso durante nueve años, Marta llegó a la conclusión de que su peso le proporcionaba una vida fácil y sin complicaciones. Mientras pesara demasiado, sentía que no tendría que desarrollar otras áreas de su vida como una profesión, la familia y la educación.
Su peso era un pretexto para no experimentar los éxitos y fracasos de la vida. Tan pronto como Marta admitió y afrontó esos aspectos, dejó de necesitar su peso y pudo perder peso con una buena dieta (junto a algunas pastillas para adelgazar)o plan de adelgazamiento.
Parte 2 del artículo sobre ¿Necesitas Ayuda para Perder Peso Eficazmente? ¡La Necesito...!





ramin escribió: